Llueve. Una mala noticia golpea tu ventana. Te sientes frustrada. Ya no quieres más correo negro en tu buzón. ¿Dónde quedaron las buenas noticias? ¿Quién se hizo una hoguera con ellas? A veces tenemos un sueño. Algo que por lo que lucharíamos en cualquier momento. E irónicamente, justo en ese sueño, los planetas y el universo dejan de alinearse para siempre.
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