jueves, 20 de diciembre de 2012

Cuando naces dentro de mí

He luchado tanto por conseguir imposibles, que a veces dudo que exista otro pensamiento en mi cabeza. No me gusta lo poco, ni me basta lo mucho. Es una enfermiza obsesión que me hace perder la cordura y navegar hacia popa. A veces ignoro mis metas, pero sé que sigo buscando alcanzar alguna. No me puedo explicar por qué extraña razón mi vida es como una escultura de cartas; si una se cae, se caen todas. ¡Y qué angustia da volver a empezar, joder!

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mi yo en mí.

Tengo guardadas todas mis vulnerables bajo siete capas. A veces me siento cebolla. Sobre todo cuando hace frío y las gotas de lluvia en el cristal se congelan antes de acabar la carrera. Me acurruco al lado del radiador (¡malditos tópicos que no puedo abandonar!)y me pongo a "descaparme". Yo llamo "descaparme" a pelarme como una cebolla, llegar al núcleo y palpar mi yo más frágil. No sé para qué lo hago, si a menudo acabo llorando y no encuentro una solución. Pero he oído por ahí que llorar ayuda (pero no lo sé). A veces soy una llorona (qué horror), pero nadie lo sabe. ¿Para qué mostrar mi cara oculta a los demás? Si puedo afirmar con exactitud que no les va a gustar. Bueno, yo digo que he llegado a lo más hondo de mí, a donde guardo todo lo que prefiero que no vean los demás, todas mis sensibilidades. Porque si no he llegado, no quiero ni imaginarme cómo tendría que ser hacerlo. Aquello debe de ser un volcán apunto de erupcionar, a todas horas hirviendo. Es la razón por la que lloran las cebollas. Nadie quiere enseñar su yo más secreto.

martes, 18 de septiembre de 2012

Maldita empatía.

He conocido a algunas personas a lo largo de mi breve vida que me han hecho comprender la injusticia e inconformismo existentes actualmente. Y me estoy dando cuenta de la manera en que eso puede repercutir en mi yo interior, sin ni siquiera haber vivido yo una nueva realidad. Siempre he escuchado la célebre frase "algunas cosas deben acabarse para dar comienzo a unas mejores", pero me cuesta llevarla a la práctica. Porque en el momento que nos desprendemos de algo que nos proporciona felicidad, no dan paso a algo mejor, si no a algo peor que con el paso del tiempo, repercutirá en algo mejor. Pero a veces el tiempo es algo largo y pesado y por eso la frase muchas veces no me reconforta. Creo, y solo creo, que estoy verdaderamente triste en mi interior por lo sucedido. Porque ojalá yo pudiese degustar yo alguna vez algo así...

martes, 17 de enero de 2012

...

Fue uno de esos momentos que cuando se lo cuentas a una amiga chilla llena de emoción. De esos que hasta que no lo vives crees que sólo pasa en las películas. De los que cierras con fuerza las manos para que no se note que te tiemblan. De los que querrías poder filmar desde algún rincón para no olvidar nunca ningún detalle.

lunes, 26 de diciembre de 2011

No tengo por qué aguantar tanto subnormal.

Hay veces que tengo que bucear hasta el interior de mi ser para encontrarme. Me inundan las ideas superficiales, que golpean mi cuerpo intentando colarse. La mayoría de las veces diseño un agujero negro que se las trague todas, pero hay veces, que no tengo suficiente energía y tengo que dejarlas pasar. Pero no se cuelan hasta el interior, porque las cosas que de verdad son importantes son más densas y quedan en lo más profundo, mientras que las superficiales, como su propio nombre indica, asoman en la superficie. Quizá por eso sea algo diferente…porque soy capaz de llegar hasta el fondo, mientras que todos los demás, prefieren la superficie.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Daría todo lo daría...

Me pierdo en las amplias semanas sin tus ganas de querer(me). Estoy a varios kilómetros de profundidad los lunes, nadando los martes, miércoles, jueves y también los viernes. Los sábados floto y los domingos me vuelvo a hundir. Cuando estoy a tu lado, soy pura melancolía. Cuando me dicen que yo puedo cambiar las cosas, empiezo a reír mientras lloro dentro de mí. Sé que tengo las alas, porque las siento, pero no quiero volar sola. He entrado muchas veces en tu juego y siempre pierdo. Puedo ganar, pero no entiendo el juego. Así que cuando sepa a qué juegas te ganaré la partida. Te necesito a ti.