miércoles, 26 de octubre de 2011
Igual que la sonrisa del gato de Alicia
Y qué ironías de la vida, que no soy feliz a pesar de todas las veces que me has repetido que lo que más me caracterizaba era mi sonrisa. Que me reía 20 veces por minuto, y de la cosa más insignificante hasta del humor más ingenioso. Podría reírme ahora mismo de lo que estoy escribiendo, pero creo que no tiene sentido si tú no estás aquí para verlo. Si en verano ya soy frágil de por sí, en invierno comienzo a agrietarme poco a poco como una pared cuando tiene de inquilina a la humedad. Y antes te tenía a ti para reconstruirme, pero ahora tengo que enyesarme yo misma, ¡y no veas cuánto trabajo cuesta! Ahora me iré a la cama, y puede que empiece a reír por mí, y luego como siempre rompa a llorar por ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Bonita :)
ResponderEliminarJo y todos son tristes, jajaja
ResponderEliminar