sábado, 23 de julio de 2011

Poca fe, mucho camino.

La fe es como un vaso de agua. Cuando eres pequeño, el vaso es de igual tamaño, lo que hace que sea fácil que esté completamente lleno. Sin embargo, mientras vas creciendo, el vaso crece contigo, pero el agua no. Por eso llega un momento en tu vida, que si no has rellenado el vaso; el recipiente es enorme y de agua, casi no hay cantidad...

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