martes, 15 de noviembre de 2011

Damn love

Lo suyo era algo puramente sexual. No había notas asomándose entre la ropa que dejaban al descubierto "te quieros", ni dos tazas de desayuno al despertar, compartir el cigarro de después, ni siquiera un buenos días acompañando a la llegada del Sol. Lo suyo se basaba en llegar, ver y vencer. Hacían figuras con sus labios, mientras él la colocaba en ángulo recto con la pared, y la desgarraba la ropa bruscamente con los dientes apoyándose en sus nalgas. No les gustaba jugar, pasaban a la acción sin muchos preámbulos. Le penetraba gustosamente y cuando todavía los gatos pardos respiraban el aire de la calle desaseada, ella se marchaba a casa, dejando las mínimas huellas que delataran su presencia allí. No quería saber nada de ataduras, era una chica dura, nada de princesas ni cuentos con final feliz. Chaqueta negra de cuero, libertad con sabor a cigarro, y armadura cuprosa. Cuando todo eso pasaba, él miraba por la ventana y se dejaba atraer por las fuerzas gravitatorias que le conducían hasta su cama. Todo iba tan bien... no sabían que uno de ellos se iba a enamorar.

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