viernes, 24 de junio de 2011

Y el champán sigue frío...

La madrugada va cayendo. El sueño no llega a apoderarse de mí, así que me he venido a la ventana a observar la luna. Hace algo de frío, pero más frío tengo por dentro. Me gustan estos momentos. No hay nada más que silencio, aire y el humo de mi cigarro. Pero me gustarían más si tú estuvieras aquí, conmigo, ahora... que llegases por mi espalda, me abrazases y el frío se convirtiera en calor. Que acariciases mi cuerpo como aquella noche y nuestras lenguas se encontrasen de nuevo, tu pelo entre mis dedos, mis muslos en tus manos, los alientos compartidos y los latidos desenfrenados al compás. Pero no estás. Nunca estás, joder.



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